Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo. El autor de esta frase fue Albert Einstein, cuya idea también se expresó de la siguiente manera: locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes.

Mi objetivo es motivarte para que tomes conciencia de la importancia de nuestras acciones. ¿Y por qué te digo esto? Porque nuestras acciones nos hacen ser personas libres o esclavas. Ya lo dijo Einstein en inglés: No esperes resultados diferentes si haces siempre lo mismo, y era un tipo muy inteligente. Así que yo pondría en práctica su consejo.

Esta idea, aplicada a los hábitos saludables, nos da mucho poder, porque nos permite tomar las riendas de nuestra vida, nos hace ser responsables de nuestra vida. Si queremos tener una gran salud, bajar de peso, estar enamorados de la vida, tener energía. Estos serían todos resultados de un montón de pequeñas acciones. Y lo mismo sucede con la enfermedad. Si estamos enfermos, no es la culpa de un mosquito, el virus que esté de moda, la fiebre porcina, del médico, de los genes… sino que es nuestra propia responsabilidad. ¿Qué hemos hecho para llegar a la enfermedad? ¿Estamos alimentándonos bien, descansando bien, haciendo ejercicios, vivimos con la persona que amamos? ¿Estamos usando con elegancia nuestras palabras, dedicándonos a lo que nos apasiona?

Creo firmemente que somos responsables de nuestra vida, de nuestros resultados. Somos responsables de nuestra salud y de nuestra felicidad. Así lo dijo Einstein y también el gran maestro Ohsawa, el Buda y todos los grandes maestros de la historia.

Pero no solo pretendo motivarte y que tomas conciencia, si no que me gustaría darte algunas medidas prácticas, para el día a día y que tu vida sea mejor. Son 10 medidas para construir hábitos positivos que potencien nuestras capacidades y seamos felices, que al fin y al cabo de eso se trata la vida.

– No veas las noticias, el telediario o noticiero. Por favor, no dejes entrar toda esa negatividad a tu hogar. Apaga la tele. No significa esto que no te interese el mundo y el sufrimiento ajeno. Yo hace mucho que no tengo televisor ni veo noticias, sin embargo, me entero de todo lo que pasa en el mundo porque la gente te lo termina contando. Lamentablemente todo el mundo habla de cosas negativas. Porque las cosas hermosas de la vida no son noticias. Y si quieres mejorar el mundo, mi consejo es que empieces a mejorarte a ti mismo, es lo mejor que puedes hacer por el mundo.

– Come en tranquilidad y mastica despacio, de forma consciente los alimentos, más de 60 veces cada bocado y sin distracciones de tele, internet, libros, teléfono. Regálate ese momentito del día para estar contigo mismo. Te va a cambiar la vida, te va a cambiar la vida.

– Camina cada día mínimo media hora y si es en contacto de la naturaleza todavía mejor. O haz ejercicios como Yoga o Pilates. No busques excusas.

– Come saludable. No hace falta ser experto en nutrición para saber lo que nos hace daño. Limpia tu casa de los alimentos que te hacen daño. en mi pagina web tienes mucha información para empezar a mejorar tu nutrición. Algunas ideas: No compras más: azúcar, blancos, alcohol, café, lácteos, tabaco. Si no están a mano estos alimentos tóxicos, será más fácil librarte de ellos. Con esta pequeña acción, mejorará mucho tu vida. Mira mis recetas. Son fáciles, ricas y rápidas. ¡Tú puedes mejorar si te lo propones! Nadie nace sabio ni experto. ¡Un día como hoy puedes empezar!

– Intenta actuar desde la comprensión en lugar de la prohibición cuando quieras cambiar tu alimentación o tus hábitos en general. Es mejor entender que nos merecemos estar fuertes y alcanzar nuestro máximo potencial y así evitar alimentos que nos debilitan y van en nuestra contra. Si te propones no comer azúcar, por ejemplo, que no sea una prohibición, sino que comprendas que esa acción la harás durante un tiempo para mejorar tu vida. Y si algún día quieres comer azúcar, date el guste, pero lo que importa es el día a día y la comprensión.

– Perdona a los demás y no te culpes por tus propios errores. No nacemos siendo sabios. Hay que equivocarse, cometer errores, hacer eso que nunca pensamos que íbamos a hacer. Para aprender hay que equivocarse. Eso lo vi en mis hijos cuando aprendían a caminar. Se cayeron 1000 veces antes de dar un paso. Y sobre todo, perdona a los demás. Todos nos equivocamos. Tú te equivocas. Es normal. Los demás también se equivocan y tienen ese derecho a aprender. El rencor y el odio son dos ingredientes muy potentes para generar enfermedades. No nos conviene. Arregla tus relaciones con los demás. Vas a vivir mejor.

– Crea una lista de objetivos para este año. Muchas veces terminamos haciendo lo mismo porque no sabemos hacia donde vamos. ¿Podrías contarle a alguien para que estás hoy en este mundo? Cada día que te levantes tienes que saber para que estás aquí. ¿Qué quieres conseguir este año? ¿Una salud de hierro, empezar con unos estudios, una empresa? ¡Qué estás esperando! Ponlo por escrito, con fecha y léelo cada día.

– Aprovecha al máximo tu tiempo, No lo malgastes. No digas no tengo tiempo para mejorar mi vida. Decía el escritor Borges que estamos hechos de esa materia llamada tiempo. Somos tiempo y energía. Todos tenemos 24 horas cada día y elegimos cómo emplearlas. Muchas veces ponemos excusas para no hacer lo que nos gustaría hacer. Anota en un papel cuántas horas al día pasas mirando la televisión o estando en internet o con tu teléfono. Luego multiplica esas horas por 30 días. ¿Cuántas horas dedicas a perder el tiempo por mes? ¿Cuántas cosas importantes podrías hacer durante esas horas? Un negocio, unos estudios, deportes, cambiar tu alimentación, conocer gente. Este es tu momento, porque el pasado no existe y el futuro todavía no llegó.

– Dale prioridad a la calidad frente a la cantidad en todos los órdenes de la vida. Si los alimentos orgánicos y saludables son caros, come menos pero de mejor calidad. aunque te aseguro, por experiencia, que cuando dejas de comprar “alimentos” muy estimulantes para el paladar pero que nos enferman, te aseguro que vas a ahorrar mucho dinero.

– Usa impecablemente tus palabras. Es una forma de hacer mas bonito el mundo. Las palabras tienen vibración, sonido. y Los sonidos modifican el agua, sus moléculas, la calidad del agua. Esto está probado por la ciencia pero los sabios de oriente ya lo sabían. Y nosotros somos 80% fluidos, líquido. Pon tus manos en tu pecho y estómago e intenta sentir la vibración en tu cuerpo cuando estás criticando o hablando mal de los demás. ¿Cómo es tu postura corporal, cómo están tus hombros? En cambio, ¿cómo es tu energía cuando dices cosas bonitas, cuando cantas de alegría, cuando hablas bien de otros? ¿Cómo te sientes? Y no digo que no nos quejemos nunca. Hay que expresar las emociones negativas, el enfado, la ira, es saludable también, pero me refiero a que no entremos en una negatividad y crítica continua hacia todo el mundo, hacia los políticos, hacia el vecino, porque hay muchos motivos para quejarse de todo. Me refiero a que es mejor poner el foco en las cosas positivas de la vida y usar las palabras que salen de nuestra boca de forma positiva. ¿Probaste alguna vez responder a un insulto o una agresión o crítica con una frase positiva, bonita, constructiva? Pruébalo, es gratis, te vas a sorprender y los demás también. Lo blando siempre vence a lo duro, el agua perfora a la roca.

Para saber si estas 10 medidas son efectivas tienes que experimentarlas y ponerlas en práctica. Te aseguro que solo con practicarlas 1 semana vas a ver la diferencia. Recuerda que para obtener resultados diferentes hay que hacer cosas diferentes.

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