Tuve la suerte de haber asistido a dos de las mejores escuelas de nutrición macrobiótica del mundo, de las cuales una de ellas sigue la línea de Georges Ohsawa, y la otra recoge el estilo de Michio Kushi. Ambas escuelas aportaron grandes conocimientos a los estudios de nutrición que llevo con pasión desde hace más de diez años. Tanto en este artículo como en el vídeo, intento resumir los puntos importantes que considero fundamentales a la hora de poner en practica una alimentación consciente y saludable.

Te recomiendo de corazón que pruebes estas ideas porque pueden mejorar tu vida. Y comparte este vídeo, pues podrías ayudar a muchas personas sin apenas esfuerzo.

  1. Nuestra comida tiene que priorizar tres ideas fundamentales: que sea saludable, sabrosa y vistosa. Si lo que vamos a comer incumple una de estas tres “leyes”, entonces no nos conviene su consumo de forma habitual. Somos adultos responsables y no debemos actuar como niños interesados solamente en lo rico y vistoso.
  2. El alimento principal de nuestros platos serán los cereales integrales. Es el alimento de origen vegetal más evolucionado ideal para alimentar al animal más evolucionado de todos. Hay muchos cereales integrales y te recomiendo que comas los que se consumieron de forma tradicional en tu región: arroz integral, mijo, sarraceno, kamut, trigo, cebada, centeno, avena.
  3. Las verduras ocupan un lugar secundario en nuestra alimentación en cuanto a cantidad, pero son un alimento imprescindible para tener una gran reserva de minerales y fibra. Todas las verduras de raíz, redondas, tallos y hojas son recomendables, exceptuando las solanáceas.
  4. Dale prioridad a las proteínas de origen vegetal: legumbres como garbanzos, lentejas, porotos o judías. Todos aquellos que sean tradicionales en el lugar donde vidas.
  5. Debemos dejar de consumir de forma frecuente todas las verduras solanáceas: pimiento morrón de todos los colores y formas, papas o patatas, berenjenas y tomate. Todas ellas son verduras muy desequilibrantes, de origen tropical, acidificantes y de una energía extremadamente Yin. Mira mi vídeo sobre por qué no debes comer tomate. Resume muy bien las características de las verduras solanáceas, que pueden tener algunas propiedades beneficiosas, pero tienen muchas otras muy negativas. Si queremos tener un cuerpo y mente equilibradas, tenemos que comer alimentos energéticamente equilibrados. No significa que nunca más comeremos este tipo de verduras, pero limitaremos al máximo su consumo.
  6. Utilizaremos el gomasio como condimento diario. Mira mi receta. Es un gran alimento alcalino y fuente de calcio y grasas omega 3.
  7. Intentar evitar en la medida de lo posible el uso frecuente de tofu, seitán, tempeh, leche de soja, yogures de soja, soja texturizada, quesos veganos y otros refinados de moda. No están prohibidos pero debemos saber que son alimentos carentes de energía, son muchos de ellos refinados, acidifican y no potencian nuestra energía vital (prana), pues están desvitalizados. Además te recomiendo que tengas cuidado con el limón que, al contrario de lo que se cree, es un alimento muy ácido que disuelve nuestros huesos si se consume diariamente.
  8. Evita todos los alimentos refinados, congelados, procesados y enlatadas. Todos los alimentos que vengan de una fábrica. Utiliza verduras del campo, naturales, frescas, de temporada y locales.
  9. Además, intenta evitar el microondas, el congelador y, si es posible, el frigorífico. Lo mismo sucede con las vitrocerámicas y cocinas a inducción, que destrozan la energía vital de los alimentos.
  10. No te obsesiones con las vitaminas, calorías, antioxidantes, proteínas, super alimentos, etc. Son todas supersticiones y mitos creados por la industria alimentaria para alimentar el consumo y el miedo. Si seguimos una nutrición energética natural como lo hacían nuestros ancestros, obtendremos todos los nutrientes necesarios, y lo que es más importante, seremos capaz de asimilarlos. De nada sirve consumir buenos alimentos y complementos alimenticios si nuestros intestinos son incapaces de asimilarlos.
  11. No te desmotives si otras personas no te apoyan en tus intentos por una vida saludable o si no aceptan tu comida. La familia suele ser un gran obstáculo que debemos superar con pasión y alegría, pues las dificultados son los grandes y verdaderos maestros. Es toda una revolución, es un divorcio de nuestra familia a nivel alimenticio. Y cuesta mucho. Pero tu vida te pertenece. No intentes convencerlos de nada. Te recomiendo que seas como una montaña: silenciosa, suave por fuera pero muy firme en el interior. No tienes que demostrarle nada a nadie. Todo lo que haces es por ti y para ti. No intentes convencer a nadie, no quieras cambiar a nadie. Cambia tu vida, embellece el mundo de esta manera y todo el conjunto se verá beneficiado. Hay muchas cocinas: la vegetariana, la italiana, la mediterránea y la macrobiótica. Es esta última una síntesis de todas las cocinas tradicionales con la ideas de extremo oriente, basada en leyes absolutas. Por eso puedes confiar en este modo de alimentación de forma absoluta, sin dudas.
  12. La leche de vaca, incluidos todos sus derivados como el queso, mantequilla y yogur, son alimentos muy tóxicos para el cuerpo. Podemos obtener las pocas propiedades beneficiosas de otros alimentos. Generan mucha mucosidad, estancamiento y desencadenan muchas enfermedades actuales.
  13. Intenta tener siempre un sueño en la vida, una motivación y apóyate en la alimentación para conseguir toda la energía y felicidad que necesites para conseguir tus objetivos y realizar tus sueños. Este es el verdadero placer de comer saludable, el de sentirnos invencibles, felices, en armonía con nuestro entorno y satisfechos con nosotros mismos.

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