Receta paso a paso para saber cómo hacer encurtidos caseros probióticos y macrobióticos. Una receta fácil y saludable para empezar a hacer pickles en casa de forma artesanal sin azúcar ni vinagre ni conservantes químicos industriales. Además, es una receta saludable muy económica y barata. Ahorramos, generamos salud y comemos rico y saludable.

La traducción de encurtidos al inglés sería “pickles”, y están relacionados con el chucrut. La fermentación hace de los fermentados una de las conservas de verduras más valiosas que existen. Hay varios tipos de encurtidos: corto, largo y rápido. Cualquier elaboración de encurtidos de verduras es saludable siempre que lo hagamos de forma tradicional, como lo hacían nuestros antepasados. Debemos evitar al máximo los pepinos en vinagre, también llamados pepinillos en vinagre.

Al igual que el chucrut, los encurtidos son considerados alimentos probióticos por la innumerables propiedades que contienen para la salud de nuestros organismo. Además de todas las propiedades de los probióticos, igual que el chucrut, las propiedades de los vegetales fermentados caseros o pickles son muy numerosas:

-Regenera la flora intestinal
-Rico en minerales, enzimas y vitaminas B y C
-Es ideal para los niños porque estimula el apetito
-Nutre el aparato digestivo
-Neutraliza el deseo de azúcar.
-Eliminan mucosidades del organismo

Ingredientes para hacer encurtidos macrobióticos:
-Tarro hermético y limpio de cristal o de cerámica
-Agua de buena calidad. Para mejorar la calidad del agua, podemos hervirla y dejarla enfriar.
-Verduras frescas y, si es posible, de cultivo orgánico: coles de todo tipo, apio, zanahorias, remolachas, pepinos, nabos, puerros, etc.
-Puedes añadir aliños para realzar el gusto: ajo, jengibre, cebolla rallada, jugo de limón, hierbas aromáticas o especias suaves.
-Sal marina 15ml por kilo (una cucharada bien colmada aproximadamente)

Pasos:
-Lava y corta las verduras que te gusten en trozos pequeños para fermentación rápida (10-15 días) y trozos más grandes para fermentación larga.
-Cubre con 2 cucharaditas de sal marina el fondo del tarro.
-Agrega una capa ligera de verduras y aplástalas con un mortero o con el puño de la mano. Esparce 2-3 cucharaditas de sal marina por encima.
-Repite el proceso hasta llenar completamente el frasco, presionando bien las verduras de forma que queden prensadas cuando cerremos el frasco.
-Termina con la sal marina y puedes poner una capa de algas.
-No hace falta agregar agua.
-Podemos usar una hoja de col verde o lombarda doblándola y colocándola a presión para que nos mantenga las verduras bien prensadas.
-Ponle fecha al tarro.

 

FERMENTACIÓN:

-Puedes usar una gasa para taparlo o ponerle la tapa encima, floja, sin enroscar, así entrará aire. De esta forma el proceso de fermentación irá mucho más rápido que si lo tapas herméticamente desde el principio. El aire fomentan la fermentación.

-Coloca el frasco en un lugar oscuro y fresco durante 7-15 días, a una temperatura inferior a 18 grados. Estos serán pickles de fermentación corta. Después de la fermentación, ponle su tapa correspondiente de forma hermética y lo guardamos en el frigorífico. Ya podemos empezar a consumirlos.

-Si queremos pickles largos, podemos dejarlos fermentando más tiempo (con gasa o tapa floja fuera del frigorífico). Para pickles de fermentación largas podríamos cortar las verduras más gruesas.

-En el momento que les colocamos la tapa hermética o bien cerrada impidiendo la entrada de aire, la fermentación se detendrá o irá mucho más lenta. Luego, una vez abierto el frasco, siempre guardarlo en el frigorífico.

-No te preocupes si aparece moho en la superficie. No es perjudicial. Retíralo cuando vayas a consumirlo. Una vez que empieces a comerlo, guárdalo en el frigorífico. Puede desprender un olor fuerte debido a que se está eliminando el yin excedente.

A TENER EN CUENTA

Las verduras deben quedar crujientes. Si están blandas y pegajosas, debemos tirarlas. Esto se produce por falta de sal o demasiado calor donde se guardaba. Si están demasiado saladas, pueden dejarse en agua durante unos minutos. Podemos hacer una gran variedad de encurtidos: pepinos con cebolla y jugo de limón, remolacha con zanahoria y un diente de ajo, variedad de coles con hierbas aromáticas.

Se deben comer en pequeñas cantidades (1-2 cucharaditas) de forma continuada y en todas las comidas a lo largo del día durante todo el año.

Mi sueño es crear y compartir recetas y hábitos saludables para mejorar el mundo. Comer saludable es una cuestión de consciencia y de revertir ciertas preferencias. No nos sirve de mucho comer algo poco saludable por el simple hecho de que sea muy sabroso, porque después nos va a estar estorbando todo el día como una criatura maligna en el abdomen, nos dará somnolencia, nos restará energía, nos hará sentir agotados, con acidez, mal humor, desgano. En cambio, cuando uno toma consciencia de la importancia de cuidar nuestra salud, exigiremos como prioridad número uno que cualquier plato de comida sea saludable, sobre todo porque, si está bien preparado, también puede ser un plato sabroso.

Disfruta de la receta, ponla en práctica y compártela para generar salud a tus seres queridos. Te animo a que visites mi canal de Youtube para acceder a más recetas saludables. Gracias!