La macrobiótica más que una dieta es un estilo de vida. Macro significa grande, Biótica significa vida. Se podría definir como un arte para tener una gran vida, de alcanzar la felicidad. Por eso no es una simple dieta. Habrás comprobado que existen un montón de dietas de moda para bajar de peso o que se anuncian como el no va más de lo saludable, pero solo se centran en la nutrición, en los nutrientes de los alimentos, en lo que es la dietética. En cambio la macrobiótica es algo mucho más amplio, es una filosofía de vida, en donde la nutrición es importante pero también se tiene en cuenta el efecto energético que producen los alimentos en nuestra vida. Se intenta equilibrar la energía del cuerpo a través de los alimentos. Porque, en realidad, comemos energía y es nuestro cuerpo el que fabrica, el que transmuta lo que va necesitando para vivir. Y esta parte energética es muy importante, porque una persona puede contar con todos los nutrientes necesarios para vivir, comer sano, y sin embargo puede que le falte vitalidad, estar cansado, tener miedo, depresión, mal humor o demasiado disperso.

En cuanto a los alimentos, es una nutrición muy económica, porque se basa en alimentos locales, enteros, vivos y de temporada, en su gran mayoría de origen vegetal. Sin embargo, se puede hacer una macrobiótica vegetariana o no vegetariana. En general, todos los alimentos locales y que no vienen de una fábrica suelen ser más baratos, aún siendo orgánicos, que los alimentos que se traen de miles de kilómetros o que se procesan en una fábrica.

El alimento principal son los cereales integrales, porque son los más equilibrados en términos energéticos. El arroz integral es el más recomendado, pero también se recomienda trigo sarraceno, mijo, quinoa y maíz. Hay otros cereales que tienen gluten como el trigo, el centeno, la avena, la espelta y la cebada. Siempre se va a preferir comer estos cereales integrales en forma de granos, pero también se pueden comer una menor proporción en forma de harinas integrales o pastas integrales. Como alimento secundario vamos a comer verduras y hortalizas, y en tercer lugar de importancia comeremos legumbres, frutos secos, semillas, frutas. Si no eres vegetariano se recomienda pescado y muy poca cantidad de otros animales y de huevos. Como condimentos usaremos siempre sal marina o sal de roca, siempre sin refinar. Comer sin sal es un gran error, igual que comer con mucha sal. Hay que encontrar el equilibrio. También podemos usar aceite de oliva sin refinar, algas y fermentos de soja como el miso, el tempeh, el tamari, la salsa de soja, las ciruelas umeboshi.

La preferencia de comer cereales integrales y alimentos de origen vegetal está basada en la idea de que cada especie animal come lo que es adecuado para esa especie teniendo en cuenta las características de su cuerpo y sus características energéticas. De las misma manera que una vaca come hierva y un león come carne, nuestra dentadura, nuestras manos o nuestros intestinos, entre otras muchas características, nos indican que somos animales para moler semillas. No tenemos la dentadura de un león. Si le diéramos arándanos a un león lo estaríamos matando, por muchos antioxidantes que tengan los arándanos.

La macrobiótica se basa en el Principio Único o Principio Unificador del Yin y el Yang. Todo en la naturaleza es dinámico, cambiante, no hay nada permanente. Si encuentras algo que no cambie, avísame. Y todo se manifiesta a través de estas 2 energías opuestas pero complementarias. Por ejemplo, el corazón se contrae y se relaja. Los pulmones se llenan y se vacían. Esta verdad absoluta nos permite poder entender que nada es permanente, que todo cambia, que todo en la naturaleza es dinámico. Y eso nos puede ser muy útil. Por ejemplo, en el momento en que estamos fracasando, está naciendo el éxito. Si hay un problema existe una solución. Porque no hay día sin noche. No hay frío sin calor. Cuando pasamos una mala racha, tenemos que saber que necesariamente vendrá una racha buena. Parece un poco difícil de entender pero siempre usamos esta ley en nuestra vida diaria, pero no nos damos cuenta. ¿Cuándo te tomas una bebida refrescante? ¿En inverno o en verano? Hace calor… tomo algo frío. Hace frío, me tomo una sopa caliente. Esta es una ley absoluta en la naturaleza, es el famoso principio único del yin y el yang, y si uno no lo entiende y va en contra, entonces enferma y tiene una vida de infelicidad.

En la alimentación es muy importante aprender a equilibrar la energía de los alimentos. Ahí entran en juego el yin y el yang. Esto requiere tiempo para entenderlo pero de momento yo te recomiendo que apliques el sentido común cuando cocines y así estarás manejando estas energías. Por ejemplo, en invierno vas a cocinar las verduras. Te lo pide el cuerpo, porque la energía de la verdura enfría, y en verano vas a comer más ensaladas, cosas crudas. Esto lo sabían nuestros antepasados occidentales, y no sabían del yin y el yang, pero usaban su instinto y el sentido común. No se les ocurría tomar jugos depurativos y refrescantes en invierno. Otro ejemplo: vamos a usar más la sal marina, las proteínas y las grasas en inverno que en verano. Nos lo pide el cuerpo. Nos lo dice el clima. Y en primavera-verano vamos a comer más cantidad de verduras porque es en estas estaciones cuando crecen y uno puede usarlas.

En relación a las prohibiciones, en Macrobiótica, como realmente es una herramienta para alcanzar nuestra mejor versión, no hay nada prohibido, porque realmente no hay alimentos que sean buenos o malos. Sino que todo depende del equilibrio y del resultado que queramos alcanzar. Si quiero mucho equilibrio, energía, salud, voy a comer alimentos más equilibrados, que me den todo eso. Si uno goza de salud, puede comer cualquier cosa de forma puntual. De todas formas, existe una serie de alimentos a evitar si uno quiere curarse o mejorar radicalmente su vida.

Se prefiere evitar todos los alimentos industrializados, es decir, alimentos refinados, procesados, congelados, enlatados. Por ejemplo: azúcar, o esos típicos alimentos cocinados para calentar en el microondas, o las típicas papas chips, o salchichas ya sean vegetarianas o de animales, los típicos postres o yogures azucarados que tienen más químicos y saborizantes que alimento, la leche de vaca y sus derivados. También se intenta no comer estimulantes y drogas, como el tabaco, el café, el alcohol. Además, se recomienda evitar alimentos que no crecen en tu región y que no son de temporada. Sin embargo, no se trata de prohibir o de que te sientas culpable cuando los comes. Puedes comerlos de vez en cuando, pero como te decía antes, todo dependerá del potencial que tú quieras alcanzar. El enfoque no tiene que estar en lo prohibido o permitido, sino en la alegría, en la motivación de querer alcanzar tu mejor versión. La comprensión de esto es lo más importante. Yo tengo que usar los alimentos, no tanto por el placer que me dan sino por la energía que me aportan, por el equilibrio que me dan. Y cuando uno se acostumbra a comer alimentos equilibrados, ya no quiere comer los alimentos desequilibrantes, porque te sientes tan bien, con tanta energía, con tantas ganas de vivir, que comerte un chocolate lleno de azúcar y de productos químicos deja de ser tan importante.

Para empezar a comer macrobiótico, nos centraremos en alimentos que sean locales, de temporada, integrales y vivos. Nada de enlatados, congelados, refinados o procesados. Si lo que vas a comprar viene de una fábrica, entonces lo dejas. Si viene del campo, pero del campo de tu región, entonces lo compras. Es bastante fácil y vas a ahorrar mucho dinero. Con este criterio, intenta hacer recetas que se hicieron en tu región durante miles de años.

EJEMPLOS PRÁCTICOS:
1) Si necesitas comer una fruta: no comas un yogur de frutas, o un jugo de frutas o un pastel de frutas. Lo que tienes que hacer es lavar una fruta local y de temporada, y comerla sin pelar.
2) Si quieres comer avena: no vas a comer copos, ni barritas energéticas, ni de esos cereales azucarados o muesli. Todo eso lo más caro y procesado que existe. Come granos de avena cocinados por ti. Mira mi receta de desayuno de avena.
3) Si vas a hacer un plato típico, por ejemplo, de arroz con verduras y pescados o carnes.
– Tiene que ser arroz integral y tiene que ocupar la mitad de tu plato.
– Las verduras tienen que ser locales y de temporada, y ser el alimento secundario. No vas a usar tomate en pleno inverno, por ejemplo, ni otras solanáceas que son de origen tropical.
– Y el pescado, carnes rojas o legumbres, también locales y que ocupen el 15% del plato.

Realmente la macrobiótica es mucho más que este ejemplo, pero creo que puede ser un punto de partida importante. Luego, intentaría leer a los grandes de la macrobiótica como Georges Ohsawa, Michio Kushi, Muramoto, Aihara, Rene Levy, Martín Macedo, y otros como Perla Palacci, Montserrat Bradford, o Loli Curto. Si puedes hacer algún curso de cocina macrobiótica sería genial.

En la sección Nutrición de esta web tienes mucha más información con los beneficios de la vida macrobiótica, un listado de prácticas y alimentos a evitar, etc.

¡Comparte este artículo y suscríbete a mi canal de Youtube! ¡Es gratis!