Hay una gran diferencia entre los cereales integrales y los cereales refinados que a veces la industria intenta ocultar y que nos afecta directamente a nuestra salud. Aquí, de forma breve, voy a darte 10 razones para comer cereales integrales y, al final, te voy a dejar un DESAFÍO SEMANAL. ¡Recuerda que macrobiótica Zen es un lugar para generar salud, longevidad y estar llenos de energía!

Primero vamos a decir cuáles son los cereales más conocidos que tienes que intentar comer a diario: arroz, trigo, maíz, avena, quinoa, centeno, cebada, mijo.

Cuando hablamos de cereales integrales nos referimos al grano entero, sin refinar. Es un alimento perfecto, completo. En cambio, la pasta blanca, el pan blanco o el arroz blanco se hacen en base a cereales refinados, que son granos incompletos, pobres desde el punto de vista nutricional.

Los cereales integrales se componen de 4 partes: germen (minerales, vitaminas y aceites), gluten o proteína, almidón y azúcares (es la parte más energética del cereal, donde se encuentran los azúcares polisacáridos, que se absorben lentamente y se traducen en energía y longevidad); y salvado o fibra, que sirve para ayudar al tránsito intestinal produciendo un suave masaje en las paredes intestinales y ayudándonos a mantener el cuerpo limpio de desechos.

Los refinados, en cambio, no tienen ni germen ni salvado. Es decir, que al refinar el grano de cereal, le quitan al grano 2 partes de las 4 que lo componen, eliminando casi todo el potencial nutritivo del cereal. Por eso, cuando comes pan blanco, arroz blanco o pasta blanca estás comiendo un alimento incompleto desde un punto de vista nutricional.

Además los refinados, acidifican la sangre y nuestro cuerpo necesita usar nuestro propio calcio para contrarrestar esa acidificación. Por otro lado, al refinarlos se produce una pérdida de enzimas que nuestro cuerpo tiene que añadirles en el proceso digestivo.

En otras palabras, cuando comes cereales refinados se produce una desnutrición y agotamiento de nuestro cuerpo. En cambio, los cereales integrales tienen todas las propiedades necesarias para ser digeridos y llenarnos de energía.

En cambio, si comes cereales integrales no necesitarás agregar salvado a tus comidas, porque los cereales integrales ya lo contienen. No vas a tener problema de estreñimiento, te lo digo por mi propia experiencia, que como cereales integrales y son el 70% de mi alimentación diaria.

¡Estás comiendo un alimento vivo, lleno de energía! Los integrales tienen aún su capacidad de germinación y están cargados de energía vital (si los plantamos, crece una planta. En cambio con un grano refinado, no crece nada)

Razones para comer cereales integrales:

  1. Te aportan energía pero no de golpe y durante un tiempo corto como el azúcar o el café, sino a lo largo del día.
  2. Te aportan glucosa, necesaria para el funcionamiento del cerebro.
  3. No dejan residuos en tu cuerpo porque su combustión es casi total. Recuerda que el sobre peso no es otra cosa que deshechos de una mala alimentación, por comer alimentos que generan muchos desechos tóxicos.
  4. Te ayudan a controlar tu peso pero sin perder energías.
  5. Aportan proteínas (incompletas) de gran calidad.
  6. Es el alimento biológicamente óptimo para nuestra especie (hablaremos de esto en otro vídeo).
  7. Aportan sales minerales como calcio, hierro, magnesio, fósforo, silicio, manganeso, flúor, cobre, etc.
  8. Vitaminas A, B, C, D, K, PP, todas de muy fácil asimilación.
  9. Aportan enzimas para el proceso digestivo.
  10. ¡Ganas calcio y, además, no pierdes tu propio calcio al digerirlos como sucede con los refinados!

¡Ahora que ya tienes la información, no tienes excusas para seguir comiendo cereales refinados! ¡Pásate al integral, a la vida!

DESAFÍO SEMANAL:

Adapta tus recetas añadiendo los cereales integrales. Es un pequeño cambio en tus hábitos que no va a costarte demasiado y que a largo plazo va a ser muy bueno para tu salud. ¡Tómalo como un juego!

Si cocinas con arroz blanco, cambia al arroz integral. Haz lo mismo con la pasta blanca y el pan blanco. Mira cuidadosamente en los paquetes para que sean 100% integrales, ¡único porcentaje posible para ganar el juego!

Puedes empezar primero con el pan y luego con el resto de cereales, o hacer un cambio integral y pasar definitivamente a los cereales integrales.

¿Acepta el desafío? ¡Recuerda siempre las 10 razones!